Del lunes 26 al jueves 29 de enero de 2026, la Asociación de Servicios de Cooperación Indígena Menonita (ASCIM) realizó un cursillo de capacitación para educadoras de las escuelitas en el auditorio de la ASCIM, con el objetivo de fortalecer la educación inicial en las comunidades.
En esta ocasión participaron 47 educadoras que enseñarán en 45 escuelitas de las cuales 16 son de habla enhlet, 3 de habla guaraní y 26 de habla nivaclé, están distribuidas en 20 comunidades donde la ASCIM realiza su acompañamiento.
El programa estuvo bastante cargado de diversos puntos, ya que, especialmente para las nuevas educadoras comunitarias, es un espacio donde aprenden qué deben hacer; para las más antiguas, es una oportunidad de repaso y de adquirir nuevas ideas.
El lunes iniciamos con la llegada de las educadoras comunitarias a Yalve Sanga, quienes se acercaron por diferentes medios.
Por la tarde, recibieron el material que usarán durante el año; además, hubo un devocional, cantos, recitados y diversas informaciones relacionadas con la documentación.
El martes se practicaron juegos, tanto de mesa como en el patio. También se tuvo tiempo de trabajar en hojas de manualidades, donde las educadoras comunitarias debían ser creativas, y se abordó el manejo de la asistencia de los niños. Además, recibimos la visita del director Willy Franz y de la gerente de DISE (Departamento Intercultural, Social y Espiritual), Damaris Kätlher, quienes dirigieron algunas palabras a las colaboradoras.
El miércoles recibimos a Inge Wiens, quien ofreció una charla con el tema: "El rol de la familia en la sociedad". Ella enseñó cómo mantener o construir una familia sana, basada en principios bíblicos y prácticos, como la comunicación en el hogar, el respeto mutuo, el tiempo compartido en familia y el uso responsable del celular.
También se trataron temas como madres solteras, divorcio y abuso. Este tema fue solicitado a partir de la preocupación de las educadoras por las familias de los niños.
Por la tarde, tuvieron un espacio en el que se dividieron por sus grupos étnicos y elaboraron un plan de clases. Este tiempo se realizó en el idioma materno (enlhet y nivaclé) para un mejor entendimiento.
Por la noche, disfrutaron de un encuentro con números especiales, cantos en los diferentes idiomas y una rica cena con panchos. Además, recibieron una donación de sandías de una plantación de unos niños de Colonia Menno, la cual compartieron con alegría, incluso acompañada de los 47 mm de lluvia.
El jueves por la mañana se presentó una clase de la escuelita. Para ello, participaron niños de la Aldea Éfeso y de la Aldea Campo Nuevo, junto con sus educadoras comunitarias, quienes mostraron cómo transcurre un día normal en la escuelita.
Por la tarde se realizó el cierre, con la entrega de certificados de participación y un espacio de agradecimiento a Dios por sostener su obra.
Como coordinadora, consideré esta semana de mucho trabajo; por ello, estoy muy agradecida por el equipo de 12 tutoras que Dios envió. Cada una, con su predisposición, talentos y diferencias, aportó de manera significativa y única a esta semana. ¡Muchas gracias!
Me llevo esta conclusión que compartió una educadora durante un devocional basado en San Juan 9. Parafraseo sus palabras: “Muchos saben leer, pero no leen la Biblia; entonces son como ciegos, y nosotras tenemos que leerla para saber qué hacer y cómo hablar”. Por medio de la escuelita, muchos niños conocieron a Jesús. ¡Gracias a Dios por este privilegio!


